Hoy decidí escribir.

28 Jan
 
Existen esos momentos en los que simplemente, tenías cosas pendientes que hacer, realizar, dibujar, leer, hablar y en mi caso específico he decido escribir.  Tengo que ser sincero que siempre he sido crítico con los escritores aficionados, muchas veces por no tener los mismos pensamientos, creencias, o simplemente por que me caen o caían mal (la gran mayoría ahora son grandes amigos míos).  Pero he llegado a una breve conclusión, era pura envidia y celos, pero muy sana, el valor de un día escribir lo que salga de tu cabeza, lo poco, bastante, bueno o “malo”, siempre será de resaltar, expresarse es el verdadero camino a ser feliz. Ejemplos muy sencillos: un bebé se comunica con su alrededor por medio de llantos y gritos, se comunican, se expresan, y luego consiguen lo que en ese momento necesitan, felicidad. Por eso ahora quiero felicitar y en cierta parte agradecer, por que hoy decidí escribir.
 
Quiero disculparme por que hoy simplemente divagaré en mi escritura. Tengo tantas cosas que contar, que preferiría contarlas paulatinamente.
 
“Siento que es el momento y el lugar”, es la frase que se ha convertido en una de mis favoritas en la actualidad. Creo que los seres humanos tenemos un defecto común, y es el pensar que no somos tan buenos, existe una lucha dentro de ti tan constante, es un tira y hala, la verdad me imagino lo que pasa en la cabeza, tu hemisferio izquierdo y tu hemisferio derecho están en una sala dividida en dos mitades. La mitad de Izquierdo es una sala muy simple, recta toda su arquitectura, ningún color que resaltar, pero eso sí el hemisferio izquierdo es muy rígido, a veces temeroso, a veces enfadado, tiene una gran ventaja sobre el hemisferio derecho, él toma la gran mayoría de decisiones importantes en tu cabeza. Al hemisferio izquierdo le gusta estar siempre en el mismo lugar, no le gusta arriesgarse, la mayoría de veces el hemisferio derecho invita a comer comidas nuevas, conocer lugares extraños, pero la respuesta del hemisferio izquierdo siempre es la misma, un rotundo NO, pero es fácil de comprender por que de su respuesta, tiene miedo, tiene miedo de salir de su confort, de enfrentarse a cosas desconocidas, como no las conoce las teme. Pero el hemisferio izquierdo tiene virtudes también, es muy racional muy educado. Sin embargo el hemisferio izquierdo no se manda sólo como diría mi abuelita, el hemisferio derecho tiene mucho que ver en tus decisiones. La mitad de su sala esta llena de color, de formas, instrumentos musicales, pinturas, dibujos, arte en general, es muy amigable, a veces peca (no me gusta esa palabra pero es la indicada en este momento) de ser muy jovial, gracioso. Su mayor virtud es la de expresarse, expresa muchas veces lo que de verdad tu quieres. El sabe tus mayores sueños y deseos, al no le importa fracasar una y otra vez, simplemente se levanta, sacude su ropa y lo vuelve a intentar. Aquí es cuando estos dos personajes se encuentran y comienza una batalla tenaz: un día el hemisferio derecho decide y piensa en lo hermoso que sería pintar, tiene un deseo que desborda alegría, se puede ver en su cara una blanca y simpática sonrisa, y cuenta al hemisferio izquierdo de su magnífica idea y plan al hemisferio izquierdo, pero a diferencia de su colega de la otra orilla, el piensa que al contrario de ser una gran idea, es una idea muy arriesgada, no le llama la atención pintar, es más y SI NO SOMOS TAN BUENOS DE LO QUE CREES, ante eso el hemisferio derecho preferiría intentarlo para saber si a ciencia cierta si son malos en la pintura, o tal vez unos grandes artistas, pero si fracasan, al menos lo intentaron, dejaron su mayor esfuerzo. El gran pensamiento del hemisferio derecho, que estoy seguro que todos los seres humanos lo tiene, es el que todas las experiencias te hacen más sabio, más inteligente más conocedor, más hábil, siempre te ayuda, tal vez te haga mejor.
 
La conclusión de mi relato la tienes tú.
Desde hoy sabrán más de mí
 
Dipj.  

Humildad

28 Jan
 
Últimamente la palabra “humildad” se ha transformado en un verdadero dolor de cabeza para mi.  Y es que dentro de nuestra sociedad tan conservadora, como lo es la quiteña y en general la ecuatoriana, la humildad es reflejo de  bondad. Mientras más humilde eres, mejor persona serás. Muchos pensarán que el creer en tus capacidades, y mejor aun tener la noción de lo bueno que puedas ser en la actividad que te desarrollas,  cualquier actividad o profesión, es sinónimo de arrogancia o prepotencia.
 
Yo he definido la humildad totalmente diferente, y realmente para muchos es difícil aceptar mi definición y observaciones a esta palabra, que en la práctica cotidiana es más un modo de vida. Si el ser humilde significa tener que ser dócil o sumiso ante alguien, yo no soy ni seré humilde. Las religiones, tu familia, tu educación, te enseñan a ser sumiso, a ser humilde,  a saber que tienes ciertas limitaciones de autoridad y conocimiento. Pero que tal si nos enseñaran a ser cordiales, a no denigrar, ni querer humildad,  simplemente enseñar la mejor virtud, que es el considerar a los demás, saber que tienen diferente forma de sentir, ver, palpar, las cosas del entorno.
 
 De ante mano no hay que confundir humildad con cordialidad. Ser cordial es sinónimo de humanidad:  agradecer, pedir de favor, ser honesto, trabajar duro, considero esta serie de actos son la verdadera esencia del ser humano. Si se cumplen a cabalidad estas actuaciones serás un gran ser humano. Si eres cordial hazlo con firmeza, con convicción,  hazlo bien,  y te sentirás grande, no el sentido mejor o superior a otro ser humano, sentirás el confort en tu mente, el sabor de la victoria en tu boca.
 
Confieso que no tengo ni una pizca de humilde. Ojo, no soy arrogante, no me siento más ni mejor que nadie, peor sentirme que soy inferior a alguien. Tal vez alguien ha desarrollado más facultades en una rama específica de la vida, pero eso no tiene absolutamente nada que ver con la igualdad de los seres humanos. La humildad no te deja sonreír, te reprime, te mantiene en un estado de intranquilidad, por que realmente no te deja desarrollar con todas tus virtudes, tienes que actuar de una manera diferente a la que de verdad tu no sientes sincera, para que a la par vean como dije antes (familia, religiones, etc.), que eres humilde, sumiso, que respetas todo lo que ellos dicen, que aceptas todo lo que ellos hagan o decidan. El humilde un día explota, un día hecha toda su cabalidad a la basura, y se transforma en alguien totalmente violento.
 
Tampoco hago apología de la prepotencia, de gritar, reclamar, pelear, discutir; la mejor batalla ganada, se la hace a base de la cordialidad, el momento en que el tú pones tus pies sobre los zapatos de los demás, el momento en el que reconoces la vulnerabilidad que tenemos todos de fallar y de equivocarnos. 
Me ha faltado mencionar que uno de los fundamentos de la cordialidad que manejo es el valor de una disculpa, de la enmienda, de no volver  a cometer errores.
Yo he abandonado y dejado de lado, toda la humildad, reconozco mis capacidades que aun no desarrollo en su totalidad, y algunas que ya están desarrolladas, acepto mis errores, respeto a cada ser individual. Admito ser cordial y no humilde.
 
Att. Dipj